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NASHVILLE, Tenn. -- Hace una hora que en rueda de prensa telefónica desde Arizona el gobernador Bredesen respondió a preguntas hechas por reporteros y representantes de los medios de comunidación locales. El tema central fue la situación de los 400 Guardias Nacionales del estado enviados desde el verano pasado a servir de apoyo en la protección de la frontera con México. Una de sus respuestas afecta directamente la vida de muchas familias entre el estimado medio millón de hispanos residiendo en Tennessee. Ante la pregunta de Carlos Nicho, editor de este periódico acerca del plan del gobernador Bredesen para terminar con el programa de certificados de manejo, firmado como ley por el anterior gobernador Don Sundquist. "No tiene sentido, No veo por qué debemos facilitar la expedición de licencias de conducir a personas que están ilegalmente en en país". "No tenemos ningún plan para protejer a estas personas que no son legales," respondió luego a una pregunta de Nicho sobre la grave situación de engaño en que viven muchos hispanos en Tennessee, toda vez que la comercialización de las llamadas "Licencias Internacionales" está en pleno auge debido a la ignorancia de muchos, la desesperación de no hayar otras soluciones por parte del gobierno y la callada participación de medios de comunicación de radio y prensa latina local. Algunos medios de comunicación local latinos en Nashville, Middle Tennessee, Chattanooga y Knoxville continúan promoviendo en sus páginas y tiempo al aire la venta de licencias internacionales. A sabiendas que este documento no solo no sirve para el propósito de conducir un vehículo legalmente en Tennessee sino que el poseerlo pone en riesgo de perder toda posibilidad de arreglar papeles a quienes sean acusados por las autoridades de portar documentación falsa. En una muestra de confusión ante el complicado problema de la búsqueda de soluciones para millones de familias viviendo y trabajando en el país y en las que alguno de sus miembros no tiene la autorización requerida por leypara permanecer en el país, el gobernador Bredesen declaró entender que muchos extranjeros indocumentados viven en Tennessee desde hace mucho tiempo y que tienen hijos que han nacido en Tennessee, "No podemos deportar a niños americanos, " dijo él admitiendo que una deportación masiva no es la solución. Sin embargo, en contraste a ese conocimiento, el gobernador demócrata recientemente re-electo en su cargo, mantiene una posición que sin lugar a dudas, presiona a los indocumentados del estado, padres de miles de niños americanos por nacimiento a abandonar Tennessee. Estos extranjeros pudieran sentirse obligados a abandonar el estado puesto que sus actividades diarias se ven afectadas por la falta de una licencia o permiso para manejar un vehículo. Desde el llegar al trabajo hasta hacer las compras semanales y llevar a los niños a la escuela. Pero lo que es peor, cabe la posibilidad de que estos padres de niños americanos se sientan presionados a abandonar el país privando de este modo, a estos niños americanos del derecho de vivir en su país y gozar de las oportunidades que otros americanos tienen. Creándose así una estigma obscura sobre ellos y quizas una nueva clase social y económica, 'los americanos nacidos de indocumentados'. El gobernador bredesen prometió ampliar sus declaraciones sobre temas tan importantes como este cuando regrese al estado.
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